Penal

Si ya es difícil gestionar las emociones, identificarlas y gestionar los conflictos en nuestro día, teniendo vías de escape como el ocio, el trabajo, etc., no es difícil entender que en los centros penitenciarios lo sea aún más. En ellos los internos están privados de libertad, no tienen espacios para su intimidad y otros toman las decisiones sobre su propia vida, con lo que los conflictos surgen con mayor frecuencia y en ocasiones se resuelven de forma violenta, peligrosa y con una mala gestión.

Por ello la mediación en el ámbito penitenciario ofrece una forma alternativa de resolución de conflictos apoyándose en la tendencia actual de nuestro sistema penitenciario que es la justicia restaurativa y con el objetivo de la reinserción social de los internos.


Cualquier persona que ingresa en prisión está sometida a un alto nivel de estrés emocional y tensión, por lo que los internos están más irascibles, alterados y con menos serenidad y calma a la hora de gestionar sus conflictos. La mediación se presenta como una forma de disminuir la tensión entre los internos ya que les dota de las habilidades necesarias para gestionar sus emociones y las de los demás, favoreciendo la convivencia y la prevención del conflicto.

Mediación Penal de Menores

Marco legal de este tipo de mediación es la Ley Orgánica 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal del menor. Se trata de una solución extrajudicial de resolución del conflicto que tiene sobre todo su principal objetivo en el interés superior del menor infractor.


Al igual que otro tipo de mediación es totalmente voluntaria, y tiene un fin educativo así como posibilitar la reparación del daño a la víctima, dándole al menor infractor la posibilidad de llegar a un acuerdo con la víctima (con o sin encuentro físico entre ambos), que va desde pedir disculpas a una solución compensatoria más amplia. En este caso la labor del mediador será intentar un encuentro entre el menor infractor y la víctima para que ambas puedan hablar y llegar a una solución conjunta desde una óptica conciliadora y no conflictiva.